sábado, 18 de octubre de 2008

Aún a veces, me quedo pensativo recordando aquel momento.
Me llena de nostalgia la memoria del instante.
Me veo allí aquel día, observando vagamente lo que en otros tiempos fue un imperio, ahora arrasado por la prisa y la premura.
Muebles, flores, libros, sábanas que impregnaban el olor a nieve fresca, a carámbanos, a savia de vida, y a ti. Y yo desde la puerta observando, consciente de la marcha, de la huída.
Y me veo allí impasible, soltando las cadenas de un destino que inventé a base de caprichos, cada segundo de ella, tomándome mi tiempo en cada esbozo, en cada curva; limando las aristas de aquel prisma tan perfecto, incrédulo de ser su dueño, de haberlo parido, de ser el hombre más feliz del mundo y a la vez el más desdichado de ellos.
Y me veo llorando, y sintiendo en cada soplo los momentos mas queridos, los abrazos, las sonrisas, unos besos, confidencias de una vida sostenida con antojos.
Y sangrando en cada objeto que dejé abandonado, en cada mapa, en cada foto.
Me empeñaba en sostener por largos ratos la mirada, archivando cada imagen, obstinado en no olvidar nunca en mi vida lo vivido, lo que fue.

Y mirando una vez más por aquellas dos ventanas me descubrí otra vez débil, vulnerable, imperfecto. Me dejaba abandonado allí una vida.
Me sentí por un momento desterrado, sin un rumbo, alquimista que se empeña en hacer magia a sabiendas de que el hechizo desencanta lo querido. Sin tener ninguna fuerza, sin querer volar o hacer un nido.
Y anhelaba recordarlo todo, llevarlo conmigo fuera de una forma u otra, en mi mente, en mi alma, y un poquito en el bolsillo.
Y allí estaba, la última vez de todas, sabiendo que nunca más regresaría, muriendo por el tiempo aquel vivido y por el que me quedó por vivir.
Y aún a veces me quedo pensativo recordando, y lloro porque me acuerdo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aludida me acuerdo de aquello que te dije que lei y me habia recordado a ti: El poema se llama "callar" y pertenece a "Mundar" de Juan Gelman Gracias mundo, por no se mas que mundo, y ninguna otra cosa. Por ciero, me encanta.