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“Renaciendo de entre las ruinas” así se llamaba el himno de la Republica Democrática Alemana.
Alemania oriental consiguió renacer de las ruinas dejadas por los bombardeos de la guerra mundial, pero no de otras ruinas, la ruina de lo emocional, en la ruina ética, en la peor de todas, la ruina del alma.
En 1950 se crea la STASI, MINISTERIO DE SEGURIDAD DEL ESTADO, posiblemente el órgano represivo más importante, más eficaz y más despiadado de todos los tiempos.
Un órgano que vivió hasta 1990.
El 9 de 1989 cayó el muro de Berlín. Un día que recordamos con emoción y que cambio la historia, pero no fue el día en el que murió la STASI.
Durante dos meses las destructoras de papel del ministerio funcionaron a marchas forzadas destruyendo informes, hasta que el 15 de enero de 1990, en algo parecido a la toma de la Bastilla, los ciudadanos de Berlín asaltaron el edificio al grito de “darnos nuestros expedientes”.
Sin embargo, no todo el mundo era tan inocente, y no todos querían recuperar los informes para saber que se decía de ellos, había muchos colaboradores y muchos espías, muchas personas que no querían que sus vecinos, que sus amigos, que sus esposos, conocieran que los habían estado espiando en secreto.
Hoy en día, el museo que es la sede de la STASI en la calle de los Normandos de Berlín, se puede visitar, y se puede ver las filas kilométricas, 180 kms, de expedientes colocados uno tras otro en interminables estanterías.
Lo tenían absolutamente todo, lo sabían absolutamente todo!
Sabían que marca de tabaco fumaba cada ciudadano de la RDA, cuál era su comida favorita, quienes eran sus amigos y sus enemigos, que preferían hacer o que les hicieran en la cama. Y todo ello gracias a una red de amigos, familiares, vecinos, los llamados IM, los colaboradores extraoficiales.
Sumaban 300mil, uno de cada 50 ciudadanos de la RDA, era confidente de la STASI, pasando puntualmente informes sobre sus familiares, compañeros de trabajo, vecinos y sus amigos.
Todos esos informes se tabulaban en la sede del ministerio, cada ciudadano tenía un grueso expediente que en caso de ser necesario, podría ser usado contra él.
Y así se hacían interminables clasificaciones. Cada ciudadano era clasificado en función de sus gustos, de sus preferencias políticas, etc.
Se sabe mucho de los siniestros interrogatorios de personas que eran capturadas a la salida de sus casas, en el autobús, en un comercio, en cualquier lugar y cuando menos lo esperaban.
Eran preguntados por las cosas más diversas, y si se les consideraba como peligrosos se les ejecutaba de la manera más rebuscada.
Según la revista DER SPIEGEL en su una publicación de 1999, durante su detención, se les irradiaba con radiación, y luego se les devolvía a su casa. A la semana o mes, un cáncer hacia aparición en esas personas, la muerte era segura, y nadie podía demostrar que el estado tenía algo que ver con ello.
La sofisticación era tal, que cuando te llevaban a las salas de interrogatorio, en la silla había un trapo absorbente de una bayeta.
Después del interrogatorio, esa bayeta era guardada en un frasco hermético, y se guardaban por que la bayeta estaba impregnada con el olor del interrogado y por si algún día había que usar a los perros para la búsqueda del sujeto.
La última nota de la STASI, prácticamente fue el día de su defunción.
Todos los días desde su creación RadioBerlin emitían en onda corta, una secuencia de 5 números. Esos 5 números les servían a los agentes secretos para saber con qué clave debían interpretar las órdenes y mensajes que se enviaban y recibían durante las siguientes 24h.
El último día no hubo la clave. En su lugar se emitió una canción infantil. Canción que hablaba de patitos que metían su cabeza debajo del agua y dejaban al descubierto sus colitas. Esa era la clave para que todos los agentes desaparecieran lo más rápido posible, para que todos abandonasen sus misiones y para que quemasen sus papeles.
Ese fue finalmente, el día final de LA STASI.
Hay una película que muestra muy bien lo que era la STASI, un poco lenta pero muy aconsejable, “la vida de los otros”.
1 comentario:
No importa que sea lenta, no hay prisa,si de todos modos dura 2 horas como casi todas las pelis. Y es muy buena
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